La tecnología, la innovación, la continua mejora en el tratamiento y mantenimiento de los activos inmobiliarios con los que cuenta una empresa es, desde la contribución estratégica que ofrece el Facility Management, uno de los desafíos empresariales que mayor valor le puede reportar.

El concepto de Valor Añadido de Facility Management permite aumentar y potenciar el campo de nuestra aportación a los objetivos básicos de las organizaciones.

Normalmente se asocia el valor añadido con un enfoque estratégico. Podemos definirlo como:

“La contribución a la mejora del rendimiento de la organización con respecto a las personas, los procesos, las finanzas y el entorno”.

Pero tal y como menciona IFMA debemos de analizar el Facility Management no como un conjunto de técnicas y procesos, sino como un conjunto de funciones que tienen como objetivo satisfacer las necesidades de los “usuarios” de los servicios de FM, los “clientes internos” de la empresa y los “prescriptores” de estos servicios.

En este sentido, el ingeniero Miles nos demostró que durante la concepción de un producto/servicio debemos de tener en cuenta; por un lado, los aspectos técnicos y componentes, y por otra parte la optimización del concepto del Valor, que será proporcionalmente mayor cuanto más logrados (en términos de comportamiento y utilidad) estén las funciones (El Qué o Para Qué del producto o servicio) y más sostenible sea su coste.

Reducción de costes a través del valor añadido de FM.

Teniendo en cuenta los principios fundamentales de “Valor Añadido” del Facility Management podemos lograr importantes reducciones de costes sin mermar la calidad del servicio. Se puede adquirir una simplificación de los procesos de gestión, un aumento de la producción, un perfeccionamiento de la relación Calidad/ Costes y por
tanto de los beneficios de la compañía.

  • Podemos conseguir estas ventajas cuando: Al Departamento de Facility Management se le proporcione información de índole económica del negocio, de la misma forma que con la estrictamente tecnológica y técnica.
  • El Facility Manager trabaje de forma colaborativa y participativa con el resto de los departamentos de la compañía.
  • Se cuestione la concepción actual de los métodos y procesos, de manera que la innovación pueda alcanzar economías generadas desde Facility Management.

¿Por qué aplicar el análisis de valor en FM?

Debemos de remarcar que la “incidencia” del Facility Manager en relación con los costes de la compañía, no es la misma en todos los casos.

Cuanto antes se adopte el método de análisis de valor en la gestión del FM mayores serán las posibilidades de beneficios significativos.

En función de la posición y de la integración de Facility Management en la empresa, dependerá del grado de intensidad de aplicación del AVA (Análisis de Valor Añadido).

Por ejemplo, al tratarse de una pequeña compañía, las transformaciones en FM deberían de ser rápidas y poco costosas. En cambio, cuando se trate de una gran empresa habrá que ahondar en mayor medida y el AVA se implementará en la redefinición de los procesos basada en las funciones que estos deben cubrir.

Debemos de tener en cuenta el estudio de los 12 “parámetros” clave en relación con las “actuaciones” a llevar para la aplicación del AVA a Facility Management.

¿Cómo aplicar el Análisis de Valor?

Creación del grupo de AVA

Para la constitución del “Grupo de AVA” deberíamos de contar con 5/8 personas relacionadas directamente con FM, usuarios de los servicios, clientes y prescriptores.

Este grupo de personas deberá aportar una actitud positiva frente a la innovación, aceptación de las críticas y un alto grado de sinergia entre los diferentes componentes del equipo.

Fases del AVA

Información: El nuevo equipo tendrá que disponer de datos suficientes y actualizados, que se irán completando a medida que el trabajo vaya progresando, así como efectuar un exhaustivo “diagnóstico” del Facility Management en estudio.

Funcional: Identificación de las funciones y el reparto de los respectivos costes en los 4 grupos de “parámetros” clave:

  • Personas (satisfacción, imagen, cultura y seguridad y salud).
  • Procesos (productividad, innovación, flexibilidad y riesgos).
  • Finanzas (coste y valor de los Activos).
  • Social (sostenibilidad y responsabilidad social corporativa – RSC)

Creatividad: Búsqueda de ideas. Se produce un debate grupal con el objetivo de buscar soluciones de cambio en cada una de las “actuaciones” posibles de llevar a cabo:

  • Entorno físico.
  • Servicios.
  • Interface con el negocio.
  • Procesos internos.
  • Cadena de suministro.
  • Estrategia y la planificación.

Evaluación: Estudio y comparación de las soluciones surgidas de la fase anterior
seleccionando las que acarreen a un mayor “Valor Añadido”.

Implantación: Puesta en marcha de todas las acciones acordadas por el Equipo de AVA y aprobadas por la Dirección de la compañía.

Resultados: Análisis de los resultados conseguidos a través de los Indicadores Clave (KPIs) previamente definidos, se pueda comprobar que el “Valor Añadido” resultante es mayor que el anterior al inicio del Análisis.

Por lo que teniendo en cuenta todos los pasos mencionados el Facility Manager deberá reformular o concebir el producto/servicio que gestiona con las funciones estrictamente indispensables y a un coste sostenible, pero garantizando la calidad necesaria y suficiente de forma lo más objetiva posible.

Este debe ser el enfoque que debemos darle a Facility Management dentro de las organizaciones.

Si queréis aprender más sobre este concepto recomendamos visitar la sección de noticias de IFMA España o adquirir el libro; “Manual de Gestión: Valor Añadido de Facility Management” en el que encontrarás todos estos conceptos de manera ampliada, con casos y ejemplos reales.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *