En esta ocasión queremos hablaros sobre la importancia de realizar acciones periódicas de mantenimiento y conservación en nuestros edificios, instalaciones o equipos industriales.

¿Qué es una acción preventiva?

Una acción preventiva es una operación, o conjunto de operaciones encaminadas a prolongar la vida útil de los aparatos y/o instalaciones con el objetivo de evitar la interrupción de las actividades laborales por acontecimientos imprevistos.

También suelen aplicarse técnicas de mantenimiento preventivo con la finalidad de mejorar la eficiencia y productividad, ya sea a nivel de producto u organizativo, mejorando el sistema.

Se trata de una serie de acciones planificadas con la finalidad de proyectar las paradas de trabajo en determinados momentos, inspeccionar y realizar operaciones de mantenimiento de los equipos o instalaciones evitando reparaciones de emergencia.

Este tipo de mantenimiento planificado puede aumentar la productividad hasta un 25% y reducir los costes de mantenimiento en un 30%, prolongando la vida útil de los aparatos e instalaciones.

Un plan de mantenimiento óptimo debería comprender la organización de las acciones y métodos para lograr un funcionamiento eficaz de todas las instalaciones y sistemas, con la mayor disponibilidad y el menor gasto, mediante una asistencia técnica planificada fundada en la prevención y la reducción de costes, abarcando en un mismo contrato todos los servicios.

Objetivos de mantenimiento preventivo

  • Aumentar la vida útil de los equipos e instalaciones.
  • Aumentar la confiabilidad del equipo, reduciendo así la probabilidad de interrupciones en el servicio y reduciendo los costos de tiempo de inactividad y mejorando la disponibilidad.
  • Mejorar la eficiencia y productividad del trabajo, reduciendo y optimizando la carga del mismo.
  • Reducir los tiempos de inactividad en caso de revisión o avería.
  • Prevenir y anticipar costosas intervenciones de mantenimiento correctivo.
  • Mejora en la toma de decisiones, por ejemplo, nos permite decidir sobre el mantenimiento correctivo en buenas condiciones.
  • Evitar grandes consumos de energía, lubricantes, etc.
  • Mejorar las condiciones laborales del personal de producción.
  • Reducir el presupuesto de mantenimiento, aumentar las ventas y los beneficios de la empresa.

Uno de los principales problemas suele ser la falta de conciencia, por ejemplo, los propietarios de edificios e inmuebles no suelen estar concienciados sobre la importancia del mantenimiento, entendiendo este como el conjunto de acciones o las pequeñas reparaciones que se pueden ir realizando durante la vida del inmueble.

La falta de conciencia sobre la importancia que tiene el mantenimiento de edificios y todo tipo de maquinaria industrial viene a ser una paradoja, por ejemplo, si lo comparamos con el mantenimiento de un coche los propietarios saben que para que el vehículo dure más tiempo y conserve su valor deben de cambiar el aceite, revisar los neumáticos, etc. En este caso los usuarios tienen claro que al invertir en mantenimiento (corto plazo) y prevenir problemas que puedan surgir, es un ahorro futuro (largo plazo).

De la misma manera, cuando nos referimos a los propietarios de todo tipo de instalaciones deben de tener en cuenta que es mucho más interesante y económico mantener sus infraestructuras que repararlas. Reparar un pequeño daño es asequible, en cambio si no lo reparamos es posible que en un futuro el daño sea mucho mayor con lo que el coste de la reparación será bastante más alto.

Es aquí donde comprendemos de la importancia de que realizar inspecciones periódicas y que mantener nuestras instalaciones siempre es preferible porque nos ahorrará costes en el futuro.

Implementación de la gestión – Plan de Mantenimiento

En primer lugar, debemos de realizar un análisis de la situación fidedigno. En muchos casos los propietarios (y peritos) realizan inspecciones simplemente visuales. Realizar un estudio de nuestras instalaciones simplemente basándonos en el ojo clínico también resulta bastante paradojito, por ejemplo, cuando acudimos al médico de cabecera para un chequeo médico, cualquiera nosotros nos quedamos más tranquilos si a la hora del reconocimiento nuestro médico, además de por sus conocimientos y su experiencia puede ayudarse de unos datos obtenidos mediante unos análisis o una radiografía, entonces parece ilógico desaprovechar las técnicas de instrumentación que le van a proporcionar al técnico datos exactos y complementarios para determinar el estado de los inmuebles.

En muchas ocasiones, y volviendo al punto anterior, los propietarios de los edificios entienden que es un mero trámite del que intentan escapar al menor coste posible. El problema es que la detección algunas de las otras “patologías” no van a poder ser detectadas de manera visual, y aquí es donde tenemos que tener en cuenta las inspecciones técnicas y profesionales.

Por este motivo es muy importante contar con la figura de un “técnico de cabecera” que lleve el registro de todas las acciones de mantenimiento realizadas. En muchas ocasiones las instalaciones no cuentan con un técnico de mantenimiento, sino que tienen a una persona (un manitas) que es el responsable del mantenimiento de los edificios aparatos.

Desde TDGI España realizamos mantenimientos preventivos para alargar el ciclo de vida de todas las instalaciones que tenemos bajo nuestra responsabilidad, estudiando el funcionamiento de la instalaciones y las optimizaciones energéticas posibles para obtener un importante ahorro de costes para nuestros clientes. Si deseas más información o un estudio personalizado puedes contactar con nosotros sin ningún compromiso.

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